20 × Suite principal
Duerme 2 en cada espacio / 40 en total
1 cama king

Cocles, Costa Rica
Terrazas del Caribe se encuentra en la cima de un acantilado espectacular con vistas a las aguas turquesas del Mar Caribe. Esta impresionante finca ofrece una experiencia de lujo sin igual con múltiples piscinas infinitas que parecen fundirse directamente con el horizonte del océano. Los huéspedes se benefician de acceso privado a la playa y una colección de comodidades de clase mundial que definen el estilo de vida de alto nivel en Puerto Viejo. El diseño arquitectónico se centra en espacios de vida de planta abierta que combinan a la perfección el confort interior con el entorno tropical exterior.
La propiedad incluye una cocina profesional y un personal dedicado para asegurar que cada momento de su estancia sea atendido a la perfección. Con veinte camas y una capacidad para veinticinco personas es la opción principal para retiros corporativos grandes o reuniones familiares masivas. Cada detalle de la villa está diseñado para resaltar la belleza natural de la costa mientras proporciona total privacidad. Es un verdadero santuario donde el sonido de las olas se encuentra con los estándares más altos de elegancia moderna.
Duerme 2 en cada espacio / 40 en total
1 cama king
Duerme 1 en cada espacio / 10 en total
1 sencilla
Quédese detrás de las barandas y aleje a los niños. De noche hay poca luz en el acantilado.
Dúchese antes de usar el spa o jacuzzi. Use grupos pequeños y apague los jets al salir de la terraza.
En Cocles llueve de pronto. Cierre ventanales al salir y no deje toallas ni electrónicos sobre las barandas abiertas.
El titular debe tener veintiún años. Los huéspedes responden por daños durante la estancia.
Cocles
(La dirección exacta se compartirá después de confirmar la reserva)
Sobre el Caribe, Terrazas del Caribe cumplió la estancia en el acantilado que imaginamos. Horas de spa, jacuzzi privado y agua turquesa como fondo diario. Nos sentimos completamente sin prisa.
La luz de Cocles es distinta y esta casa la enmarca perfecto. Mañanas en el jacuzzi y tardes en el spa. El tamaño de la casa hizo que todos tuvieran espacio para desaparecer un rato.
Un entorno dramático con espacios interiores y exteriores generosos. El internet aguantó un par de llamadas de trabajo. El acantilado impresiona; las familias con niños muy pequeños deben estar atentas.
Vinimos del Pacífico seco y nos enamoramos del Caribe de inmediato. Los tratamientos de spa en la casa fueron excelentes. Las noches con olas bajo la terraza aún se me repiten en la cabeza.
Suficientemente grande para una reunión y aún íntima de noche. El jacuzzi privado se volvió el rito después de cenar. El aseo fue silencioso y minucioso. Las playas de Cocles quedaban a un corto viaje.
Arquitectura impresionante y un verdadero panorama de acantilado. Amamos el rincón de spa tras días húmedos de playa. Un ventilador en una suite hacía ruido, pero el resto de la casa lo compensó.
Año Nuevo en la costa caribeña, con estrellas, vientos alisios y un jacuzzi que nunca cerró. El equipo dejó fruta y hielo sin que lo pidiéramos dos veces. Así debe sentirse una villa.
Los fotógrafos del grupo quedaron mimados. Cada terraza mira ese azul. Usamos el spa dos veces y aún queríamos más. El servicio se sintió personal, no de libreto, y eso calentó toda la semana.
Nadamos, dormimos siestas y casi no salimos. Cuando lo hicimos, Punta Uva y Cocles quedaban cerca. Volver al jacuzzi y al aire del acantilado se sintió como unas segundas vacaciones.
Un mirador caribeño memorable y con mucho espacio. El internet sirvió para trabajo ligero. El spa y el jacuzzi son el alma de la casa. Volveríamos a reservar en los meses más verdes.
Despertar sobre ese mar es difícil de describir sin sonar dramático. La casa es generosa, las vistas no paran, y el personal hizo que nuestra semana de aniversario se sintiera especial en silencio.